La reducción de la afluencia de migrantes argelinos al Consulado de Argelia en Alicante no ha tranquilizado por ahora a comerciantes y vecinos de la zona, que se sienten inseguros y no viven tranquilos. Las colas de la semana pasada en la puerta del consulado se han reducido sensiblemente, pero el tramo de la calle Pintor Velázquez donde está el consulado está lleno de personas que aguardan en las aceras y portales para realizar los trámites previos al proceso de regularización que pondrá en marcha el Gobierno el próximo mes de abril.