El temporal que ha afectado a la provincia de Cádiz ha provocado el aislamiento de varios pueblos de la Sierra. Ante esta situación, el Colegio de Farmacéuticos de Cádiz ha querido destacar la encomiable labor de sus profesionales, asegurando el suministro de medicamentos a pesar de las adversidades. Alberto Virués, presidente del Colegio de Farmacéuticos, ha relatado las situaciones extremas vividas, destacando con orgullo cómo "compañeros se han tenido que quedar varios días durmiendo en un camastro dentro de la farmacia" para poder atender a la población. El objetivo, subraya, ha sido garantizar que a ningún paciente le falte su tratamiento: "el diabético se tiene que poner su insulina, el hipertenso su medicación....". La DANA ha dejado un reguero de incidencias. En Grazalema, un farmacéutico tuvo que ser desalojado al inundarse su local con tres palmos de agua. Otros pueblos como Benamahoma sufrieron problemas de acceso por derrumbes de terreno, mientras que Torre Alháquime también quedó aislado. Por su parte, Alcalá del Valle experimentó problemas eléctricos por la caída de torretas de luz. Virués ha concluido con un reconocimiento general al sector, afirmando que "ahí todos los farmacéuticos han estado a la altura", teniendo incluso que aplicar muchos de los puntos del protocolo de actuación en caso de tsunami que habían preparado meses atrás.