Tras presiones y polémicas, el controvertido almacén de bombas y misiles que el Ministerio de Defensa había proyectado construir en la base aérea de Son Sant Joan no se llevará a cabo en aquella ubicación y los responsables militares están buscando otras alternativas, presumiblemente fuera de la Isla. No hay una versión oficial sobre la marcha atrás del Ministerio, pero todo apunta a que la oposición de los partidos políticos, de los vecinos y del sector empresarial han influido en la decisión. Los más afectados eran los residentes en el barrio colindante de sa Casa Blanca, que desde el primer día mostraron su rechazo al proyecto y alertaron de que un colegio estaba ubicado a poco más de un kilómetro de la base. Lo cierto es que los trabajos preliminares para la instalación del silo se pusieron en marcha hace unos meses, pero después se detuvieron sin una explicación clara. Todo apuntaba a que la presión había sido clave para paralizar la iniciativa de Defensa, que se confirmó cuando la propia ministra, Margarita Robles, declaró que no tenía conocimiento del tema y dejó entrever que era posible que no se acometiera nunca.