Un día de estos escuché a un entrenador metido a comentarista deportivo a nivel nacional explicar que no sé qué equipo había administrado mal su bloque bajo y que cuando quiso reaccionar tras recibir un gol gestionó erróneamente el repliegue intensivo del rival y no encontró espacios para que la acción ofensiva transitara entre la zona de retaguardia. Sebastià Nicolau era uno de los históricos cronistas de fútbol en Manacor y un buen amigo.