Las transferencias bancarias son una práctica cotidiana en España, pero pocos conocen las implicaciones fiscales que pueden derivarse de estos movimientos. Lo que parece un gesto de ayuda económica puede convertirse en un problema con la administración tributaria si no se cumplen ciertos requisitos legales y umbrales establecidos por la normativa vigente. La Agencia Tributaria española mantiene un control exhaustivo sobre las operaciones bancarias que puedan considerarse donaciones encubiertas. Este seguimiento se intensifica cuando las cantidades superan determinados límites, momento en el cual las entidades financieras están obligadas a reportar estas transacciones a las autoridades competentes.