Con un perfil absolutamente bajo desde su aterrizaje tras la condena a Álvaro García Ortiz, la nueva fiscal general del Estado, Teresa Peramato, se enfrenta el próximo 26 de febrero a su primera prueba de fuego, la segunda, en realidad tras la discreta rehabilitación a su antecesor: el nombramiento de una veintena de fiscales para, entre otros, el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional, Anticorrupción, Medio Ambiente, Discapacidad o jefaturas de fiscalías superiores y provinciales. Pese al llamamiento que Peramato hizo en su toma de posesión a la unidad de la carrera (aunque también expresó su «reconocimiento, respeto, admiración y agradecimiento» a su predecesor), en el Ministerio Público no hay muchas esperanzas de que la fiscal general vaya a ser ecuánime... Ver Más