Transporte público en España: precios y opciones de los usuarios desde la entrada en vigor del abono único

El pasado 19 de enero entró en vigor el abono único de transportes puesto en marcha por el Gobierno. Esta medida, inspirada en el billete mensual que ya existe en Alemania, tiene la pretensión de acabar convirtiéndose en la referencia de la movilidad por todo el país. El Ministro de Transportes, Óscar Puente , transmitió en diciembre -cuando se aprobó la medida en el Consejo de Ministros- que la intención del Ejecutivo es ir sumando otros medios de transporte al abono único de forma progresiva. De esta manera, en un escenario idílico, con un único billete se podría viajar en cualquier transporte público en cualquier provincia de España. Pero de momento, ese supuesto todavía está lejos y los ciudadanos tienen ahora tres opciones compatibles en el caso de que opten por algún medio de este tipo: el abono único, el abono de Cercanías y el abono de metro, autobús o tranvía correspondiente a cada comunidad autónoma o provincia. El primero es el abono de transporte único recientemente aprobado. Su precio es de 60 euros al mes y de 30 para los jóvenes nacidos a partir del 1 de enero del 2000. Los niños menores de 15 años viajan gratis. Esta opción ofrece viajes ilimitados en autobuses interregionales de titularidad estatal y en servicios de Cercanías y Media Distancia de Renfe. Para comprarlo, los jóvenes se deben registrar en la página web del Ministerio -en un proceso parecido al que hacen con el abono joven de verano y obtienen un código-, los adultos deben hacerlo a través del canal de venta del operador. Una vez adquirido el bono único tiene una validez de 30 días. Esta opción se hace útil para aquellos que deben recorrer distancias medias a diario para ir a su centro de trabajo o de estudios. Los casos más frecuentes suelen ser los de las personas que viven en municipios de las afueras de las grandes ciudades y se deben desplazar con estos fines o viceversa. También se puede viajar, por ejemplo, entre Barcelona y Madrid con diferentes líneas que cuentan con concesiones de Servicio Público Regular. En total, hay 34 líneas estatales de autobús. El abono único es «un producto más», según Óscar Puente y es compatible con otros. El ejemplo más claro son las líneas de Cercanías, donde en la actualidad es posible comprar abonos de 20 euros al mes , subvencionados para viajeros frecuentes. Este consiste en un abono mensual nominativo de tarifa única de 20 euros con validez de un mes desde la fecha en la que se adquiere. Sirve para todas las zonas de cada núcleo. Alternativamente, existe un bono de 10 viajes conocido como 'bonotren' que se puede utiliza por zonas y núcleos establecidos y con las condiciones y precios fjados en sus tarifas habituales, válidos durante un año. En este caso, los jóvenes también tienen abonos nominativos con tarifas adaptadas a sus necesidades. Por otro lado, en los servicios ferroviarios de Media distancia y algunos servicios AVANT existen descuentos de un 40% sobre los precios establecidos en su tarifa Exprés. Es aquí donde verdaderamente compite el abono único con respecto al abono de Cercanías, que actualmente está bonificado. Los usuarios deberán estudiar si les beneficia la opción solo de Cercanías o combinarlo con los autobuses interregionales. Frente al abono único y las tarifas de Cercanías, se mantienen los abonos de las comunidades autónomas. En el futuro se pretende habilitar «una fórmula para que se puedan suscribir convenios con cada una de las administraciones que quieran sumarse», aunque en cualquier caso dependerá de la adaptación de la infraestructura tecnológica y de la colaboración con las distintas comunidades. Ahora el Estado financia el 20% de los abonos de transporte y las comunidades, el otro 20% , lo que permite la rebaja de las tarifas generales en un 40%. Así, el abono único del Gobierno podrá convivir con los abonos subvencionados de las comunidades autónomas cuyo precio corresponde a cada una de ellas. Los transportes a utilizar dependerán de los sistemas de movilidad propios como autobuses, metro o tranvías.