Casar de Cáceres se disfraza de tradición: vuelven los Bujacos, las murgas y el pulso de la calle

En Casar de Cáceres, el Carnaval tiene un personaje propio que lo distingue y que, en realidad, suele venir en pareja: los Bujacos. Son muñecos de trapo —figuras a tamaño humano, vestidas y montadas en escenas— que se convierten durante estos días en el gran reclamo del pueblo: aparecen expuestos por distintos puntos del municipio, con temática libre pero siempre con mensajes positivos, y acaban protagonizando algunos de los momentos más esperados, como la “pedida” y la “boda de los Bujacos”, que ponen a todo el mundo a jugar con la tradición, el humor y la imaginación. Los Bujacos están hechos de bálago o paja cubiertos con tela u otros materiales. Este año en el VIII Concurso de Bujacos participarán en torno a 25 parejas de bujacos y se creará un mapa de las ubicaciones de los bujados por el pueblo.