La viguesa Little se alía con Galp para su primera electrolinera de recarga ultrarrápida para coches eléctricos

La apuesta de la nueva movilidad es, a largo plazo, cero emisiones. Aunque los fabricantes están intentando adaptarse a esta realidad (como hace por ejemplo Stellantis) y Bruselas pavimenta el camino normativo con remiendos para tratar de sostener la industria, el camino está marcado de aquí a 2035. En este contexto, el coche eléctrico depende de la disponibilidad de cargadores, con casi 2.900 (806 inoperativas) en Galicia, de acuerdo al último barómetro de la patronal de fabricantes Anfac. El sector demanda más y los quiere, además, ultrarrápidos. Para ayudar a acabar con ese gap, la viguesa Little Electric Energy (spin-out de Little Electric Cars) lanzó Green Charge Flex (GCF), una electrolinera portátil configurada con baterías de segunda vida que ha llamado la atención de Galp.