El gimnasio se convierte en el rincón preferido de los vilagarcianos

Vilagarcía se ha llenado de mancuernas, esterillas y balones medicinales. En pocos años, la ciudad ha pasado de tener un puñado de salas de musculación «de toda la vida» a convivir con una oferta diversa de gimnasios, boxes de entrenamiento funcional y estudios de preparación individual. Nunca antes hubo tantas opciones para sudar bajo techo, reflejo local de una tendencia global: el cuerpo como proyecto, ya sea por salud, estética o rendimiento. En la calle se habla de ponerse en forma como antes se hablaba del tiempo.