Acuden en decenas al local del Club de Remo Vigo, en la calle Eduardo Cabello. Hay policías nacionales y locales de Vigo, O Porriño y Pontevedra; también portuarios, cruzando la cercana verja. Responden al reclamo bomberos y el rescatador del helicóptero con base en Peinador. Otros estudian o bregan en fábricas, interrumpiendo sus rutinas. Y algún que otro médico, como de Povisa. Nada los define, en realidad, entre los 15 y los 67 años. Escasean las mujeres, ciertamente, y se ausentan los niños pequeños. Xosé María Guntín, alma de Arte Suave Vigo, ya planea ponerle remedio, seguramente en septiembre, con clases específicas. Es su magisterio el que cohesiona a esta grey variopinta. Guntín predica el jiu jitsu brasileño. El único cinturón negro gallego que ha conquistado una medalla europea.