"¿Alguien ha oído que hayan cortado la importación de tomate marroquí por el contingente? Nunca; Europa reconoce que es incapaz de controlar la mercancía que llega"

Unos 500 tractores y miles de agricultores han llegado este miércoles a Madrid para llevar sus protestas hasta la sede del Ministerio de Agricultura. En el marco de la sección 'La entrevista de las 9h' del programa 'Herrera en COPE', Jorge Bustos ha conversado con Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones, una de las organizaciones convocantes, para analizar los motivos de una movilización que busca visibilizar la profunda crisis que atraviesa el campo español. Las protestas, según los convocantes, derivan de los recortes previstos en la Política Agraria Común (PAC), el acuerdo comercial UE-Mercosur, la falta de rentabilidad y los elevados costes de producción. Cortés ha denunciado que los agricultores europeos sufren una competencia desleal. "Hemos pasado de pedir la preferencia comunitaria para los agricultores de la Unión Europea a tener una preferencia extracomunitaria, tienen mejores condiciones los de fuera que los que estamos aquí dentro", ha lamentado. El acuerdo con Mercosur es uno de los puntos más conflictivos, ya que permitiría la entrada de productos elaborados con tratamientos fitosanitarios y hormonales prohibidos en Europa desde hace 20 años. "Nos han engañado", ha afirmado Cortés, quien considera que los políticos están sacrificando al sector primario. "Entendemos que nuestros políticos nos están vendiendo, agricultores y ganaderos volvemos a ser moneda de cambio y nos gustaría saber a cambio de qué", ha sentenciado. Además, ha alertado sobre el riesgo de perder la soberanía alimentaria y depender de países lejanos para alimentar a la población. Cortés ha sido especialmente crítico con los mecanismos de control europeos, como los contingentes, que teóricamente limitan la cantidad de producto importado. Para ilustrar su ineficacia, ha puesto el ejemplo del tomate de Marruecos: "Llevamos con los contingentes de tomate de Marruecos ya más de 15 años". Acto seguido, ha lanzado una pregunta retórica para evidenciar la situación: "¿Tú has oído alguna vez que se haya cortado la importación del tomate marroquí porque ya han llegado al contingente? Nunca". Según ha explicado, la propia Comisión Europea admite ser incapaz de controlar el volumen de mercancía que entra en la UE. La desconfianza del sector se extiende a otras medidas, como las cláusulas de salvaguardia. Cortés ha recordado que en el sector del arroz no se han activado a pesar de que los precios se han hundido por la competencia exterior, ya que a la Comisión Europea "le interesa que entre arroz barato para controlar el IPC". Tampoco confía en las ayudas, recordando que, tras el veto ruso por la invasión de Crimea, el apoyo a los fruticultores duró solo un año antes de decirles que debían "reestructurarse". La principal reivindicación del campo es clara y, en palabras de Cortés, justa: la reciprocidad. "Queremos lo que se llama las cláusulas espejo, producir exactamente en las mismas condiciones que los de Mercosur", ha exigido. Mientras tanto, el ministro de Agricultura, Luis Planas, no ha podido recibir a los manifestantes por encontrarse en Andalucía evaluando los daños causados por las lluvias. La tractorada, que ha contado con un fuerte dispositivo de seguridad de más de 1.800 efectivos, altera la circulación en varias carreteras secundarias de la Comunidad de Madrid. El descontento es generalizado, como resume Samuel, un agricultor de Horche (Guadalajara): "Me siento como el dueño de un videoclub, a punto de cerrar". Sin embargo, Cortés insiste en que el problema trasciende al sector: "No es un asunto solo de los agricultores y los ganaderos, es de la sociedad entera".