El enjambre de borrascas que Málaga ha sufrido en este arranque de año no sólo ha generado cuantiosos daños tierra adentro, así como la muerte de una mujer en Sayalonga, sino también ha propiciado que sucesivos temporales costeros con avisos tanto naranjas como amarillos de Manilva a Nerja hayan dejado muchas playas en su peor estado en décadas.