La actualidad cambia de forma vertiginosa y si anteayer la atención se centraba en Ucrania, ayer lo hacía en Groenlandia y mañana quizás lo haga en Cuba, hoy la reclama la República Islámica de Irán, un país con un régimen teocrático fuera de la baraja que masacra a sus ciudadanos y que ha logrado concitar animadversión internacional hacia sus políticas.