ÂżPor quĂŠ votas al PP si deja que te suba el precio del alquiler?

Te suben el alquiler porque pueden. Y pueden porque quienes gobiernan han decidido no impedirlo. No es una fatalidad, no es una ley natural del mercado ni una desgracia inevitable. Es una decisiĂłn polĂ­tica consciente tomada por los gobiernos del Partido Popular con nombres y apellidos. Los ejemplos mĂĄs claros son el de Isabel DĂ­az Ayuso en Madrid y el de Juan Manuel Moreno Bonilla en AndalucĂ­a. Ambos tienen las competencias en vivienda, ambos disponen de herramientas legales para actuar y ambos han decidido no usarlas. Mientras tĂş no llegas a fin de mes, ajustas el presupuesto, renuncias a ahorrar o retrasas decisiones vitales, el PP protege a los grandes propietarios, a los fondos de inversiĂłn y a quienes hacen negocio con una necesidad bĂĄsica: tu casa. En 2023 se aprobĂł la primera Ley de Vivienda de la democracia espaĂąola. Por primera vez, el Estado dotĂł a las comunidades autĂłnomas de mecanismos reales para actuar allĂ­ donde el alquiler se habĂ­a vuelto insoportable: limitar subidas abusivas, declarar zonas tensionadas, controlar a los grandes tenedores y dar estabilidad a los contratos. La ley existe, estĂĄ en vigor y funciona donde se aplica. Sin embargo, el Partido Popular ha decidido boicotearla en todos los territorios donde gobierna. Si vives en CataluĂąa, Euskadi, Navarra o A CoruĂąa tienes que saber que esa ley se estĂĄ aplicando y que se estĂĄ congelando el precio del alquiler. AquĂ­ existen unos gobernantes responsables y valientes que han decidido usar todas las herramientas a su alcance para solucionar este problema que es uno de los que seguramente mĂĄs te preocupa. La aplicaciĂłn de lĂ­mites a las subidas, junto con una mayor seguridad jurĂ­dica para los inquilinos, ha permitido frenar incrementos descontrolados y ofrecer mĂĄs estabilidad a quienes viven de alquiler. Queda claro que regular no hunde el mercado, como argumenta la derecha, sino que reduce la incertidumbre y evita abusos. La conclusiĂłn es sencilla: cuando los gobiernos actĂşan, el problema se contiene; cuando no lo hacen, los precios se disparan. Sin embargo, ni en Madrid ni AndalucĂ­a ni en ninguna otra comunidad gobernada por el PP han querido aplicar los topes al alquiler. No porque no puedan, sino porque no quieren. Prefieren un modelo donde el propietario impone y el inquilino se adapta, donde si no puedes pagar te marchas y si te marchas otro pagarĂĄ mĂĄs. Cada subida que aparece en tu contrato no es una casualidad: es la consecuencia directa de gobiernos del PP que renuncian a protegerte. En la Comunidad de Madrid, alquilar se ha convertido en una forma de precariedad estructural. Familias que viven con miedo a la renovaciĂłn del contrato, jĂłvenes que encadenan habitaciones durante aĂąos, personas mayores obligadas a abandonar el barrio donde han vivido toda su vida. Mientras tanto, Isabel DĂ­az Ayuso ha permitido que desaparezca vivienda pĂşblica. Miles de viviendas de protecciĂłn oficial, construidas con dinero pĂşblico, han salido del rĂŠgimen de protecciĂłn y han pasado al mercado privado. Viviendas pensadas para garantizar un derecho han acabado alimentando la...