El Partido Popular de Aragón, el núcleo cercano a su presidente Jorge Azcón, será quien lleve la batuta en las negociaciones con Vox, que apostará por el equipo cercano a Santiago Abascal. El liderazgo de Azcón y su equipo cuenta con el visto bueno de Génova (sede nacional del PP), que estará pendiente de la negociación, pero que da autonomía a sus barones para tomar sus decisiones. Ya lo hizo en la campaña y lo ha hecho en Extremadura. En Vox sucede todo lo contrario, con la dirección nacional dirigiendo todos los movimientos, sea el territorio que sea.