Las borrascas someten al tanque de tormentas del Balcón del Guadalquivir a su primera prueba 'real'

La sucesión de borrascas de las últimas semanas ha convertido la obra del tanque de tormentas del Balcón del Guadalquivir en un banco de pruebas inesperado . Aún sin estar finalizado, el depósito ha afrontado su primera prueba real al llenarse con las intensas lluvias, poniendo a examen su capacidad de almacenamiento y su resistencia estructural en un episodio de máxima exigencia hidráulica. El Ayuntamiento de Córdoba está evaluando los daños provocados por el temporal, que no han sido pocos en la ciudad. El alcalde ha confirmado que varias infraestructuras de Emacsa han resultado afectadas y que, incluso, la obra del tanque de tormentas del Balcón del Guadalquivir ha quedado inundada. El episodio de lluvias ha supuesto un contratiempo en una de las actuaciones de ingeniería hidráulica más relevantes que se ejecutan actualmente en la capital y cuya finalización estaba prevista para el primer semestre de 2026 . Se trata de una infraestructura estratégica para mejorar la gestión de las aguas pluviales y evitar vertidos al río en episodios de fuertes precipitaciones. El tanque de tormentas es un enorme depósito enterrado de hormigón armado, con 102 metros de longitud , 43 metros de anchura y casi 13 metros de profundidad. Está dividido en tres vasos y contará con una capacidad útil de almacenamiento de 23.170 metros cúbicos de aguas diluidas, sobre una superficie de 4.386 metros cuadrados. Tal y como ha podido saber ABC, las lluvias asociadas a las últimas borrascas, que han provocado inundaciones en distintos puntos de la provincia, también han llenado por completo el tanque , pese a que la obra aún no está finalizada. Se han cubierto prácticamente los 23.000 metros cúbicos de capacidad previstos en esta fase. No obstante, según fuentes municipales, la estructura no ha sufrido daños. El depósito proyectado por Emacsa, con sus 23.000 metros cúbicos de almacenamiento, equivale a cerca de nueve piscinas olímpicas completamente llenas , una dimensión que da cuenta del enorme volumen de agua que podrá retener en episodios de lluvias intensas. Aunque desde el Ayuntamiento se mantenía el horizonte del primer semestre de 2026 para concluir los trabajos, las lluvias persistentes durante casi un mes han impedido el avance normal de la obra, lo que retrasará «previsiblemente» su culminación por causas ajenas a la empresa municipal. En estos momentos, los esfuerzos se centran en extraer el agua acumulada para retomar cuanto antes el ritmo de ejecución. Queda pendiente el montaje de la estructura de hormigón armado que cubrirá el tanque, compuesta por 80 pilares, 96 jácenas y 4.680 metros cuadrados de losas pretensadas. De forma paralela, se venían desarrollando los trabajos en superficie y la instalación de los equipos electromecánicos necesarios para el funcionamiento del sistema. Una vez finalizada, la intervención transformará por completo la fisonomía del entorno. Sobre la infraestructura hidráulica se habilitará una zona verde de 18.000 metros cuadrados , con espacios ajardinados, arbolado, estanques naturalizados y marquesinas destinadas a generar sombra, configurando un nuevo pulmón urbano junto al Guadalquivir.