Las icónicas chimeneas de Compostilla II, símbolo del rico pasado minero del Bierzo, viven en la mañana de este jueves sus últimas horas. La compañía Endesa ultimaba ayer los preparativos para su voladura, que está programada para 13.00 horas. Una operación que c onlleva toda una serie de protocolos de seguridad, entre los que se encuentra la evacuación del personal en el entorno de la antigua central térmica ubicada en Cubillos del Sil y el corte de las carreteras del entorno. La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil informó ayer del corte, a partir de las 10.00 horas de este jueves, del tráfico de la carretera de coronación del dique del Collado, Sí que se permitirá el acceso al aparcamiento del área recreativa del extremo sur -en el lado de Ponferrada- y al aparcamiento del área recreativa del extremo norte -en el lado de Cubillos del Sil-. El órgano de Cuenca explicó que en las inmediaciones de la zona de trabajo se habilitará un dispositivo de desvío de tráfico y se dispondrán carteles de aviso con planos identificativos para facilitar el transito de vehículos. La voladura de las dos chimeneas, así como la del edificio de tolvas, es un nuevo paso del desmantelamiento de la antigua centra. Hace tres años, en 2023 se demolieron sus dos torres de refrigeración. La demolición será rápida. Las dos moles de 290 y 270 metros de altura caerán prácticamente al mismo tiempo, con la diferencia de un segundo. Lo harán después de que la asociación 'Bierzo ya' intentara casi a la desesperada salvarlas 'in extremis' presentando dos denuncias ante el Palacio de Justicia de Ponferrada contra la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, a la que se exigía la presentación de un informe técnico en el que se certifique que el derribo de las chimeneas no causará perjuicios para la salud, señalaba el pasado 3 de febrero las puertas de los juzgados, Antonio López Bouza, su portavoz. La plataforma quería así mostrar su «indignación y rabia» por lo que consideraron «un acto terrorista contra el patrimonio minero» en un proceso en el que la comarca «va camino de una desaparición sin precedentes y sin hacer nada por resolverlo». Reconocía que esta maniobra suponía un intento casi a la desesperada para, al menos, aplazar la eliminación de dos «símbolos del patrimonio industrial minero». La denuncia fue enseguida sobreseída. Por su parte, la Junta señalaba que no podía paralizar su derribo ya que no se trata de un Bien de Interés Cultura (BIC). El portavoz del Gobierno regional insistía en que era una decisión de «carácter privado» y que este Ejecutivo solo tendría competencias en ese ámbito cultural. Recordaba que la normativa a este respecto es «muy rigurosa» y los elementos, que son «símbolo del patrimonio minero», no disponen del blindaje que sí podrían tener otros bienes protegidos por su «interés» desde el punto de vista del patrimonio cultural. Así, estos símbolos del pasado minero del Bierzo tienen las horas contadas. Serán historia a partir de las 13.00 horas. Veinte minutos antes, en el aparcamiento del campo de fútbol de Cubillos del Sil comparecerá el portavoz de Economía de Vox, José María Figaredo, y el candidato de Vox a las elecciones de Castilla y León, Carlos Pollán, para valorarlo.