El coche eléctrico ahorra hasta un 73% de energía y miles de euros

Renault Group ha reafirmado su compromiso con la neutralidad de carbono en Europa para 2040 situando la electrificación en el centro de una estrategia no solo medioambiental, sino eminentemente económica. Durante la jornada «Descarbonización de la Automoción como vehículo de Competitividad Económica», organizada por su Fundación, expertos y representantes institucionales han coincidido en que el vehículo eléctrico (VE) es hoy la opción más eficiente para garantizar la soberanía industrial y el ahorro de ciudadanos y empresas. Uno de los puntos clave de la jornada fue la comparativa de costes presentada por Ignacio Rodríguez-Solano, director de la Fundación Renault Group España . Según los datos analizados, la movilidad eléctrica ofrece hasta un 73% de ahorro energético en comparación con un vehículo de gasolina de tamaño y peso equivalentes. «Un vehículo de gasolina necesita 2,8 veces más energía para realizar el mismo recorrido», señaló Rodríguez-Solano, subrayando que la electrificación es, ante todo, «rentable». En términos monetarios, el impacto es inmediato para el usuario. Saúl López, director de Relaciones Institucionales de Zunder, cifró el ahorro para un conductor particular en unos 2.500 euros anuales, una cantidad que se duplica hasta los 5.000 euros en el caso de flotas profesionales, taxis o VTC. Por su parte, el periodista Álvaro Sauras reforzó esta idea al definir al VE como una herramienta para «abatir costes», debido a que cuenta con apenas una décima parte de los componentes de un motor térmico, lo que reduce drásticamente el mantenimiento. La jornada contó con la participación de eurodiputados como Nicolás Casares (S&D) y Raúl de la Hoz (PPE), quienes debatieron sobre la «autonomía estratégica» de Europa. Casares advirtió sobre la velocidad de los competidores globales: «O nos electrificamos o nos van a electrificar otros». Por su parte, De la Hoz reclamó una mayor implicación institucional en el desarrollo de infraestructuras para que la industria no cargue sola con la transición. Desde la Fundación Renault se hizo una petición clara al Ejecutivo, la de adaptar el Plan Auto 2030 (y el futuro Plan Auto+) a las «necesidades reales de los fabricantes». El objetivo es que los incentivos a la producción se mantengan en suelo europeo para generar actividad de alto valor añadido y fortalecer el PIB. El sector bancario también percibe este cambio de paradigma. Jaime Yrazusta, director de sostenibilidad minorista de BBVA España, afirmó que el vehículo eléctrico ha dejado de ser una «opción ideológica» para convertirse en una «decisión económica racional» para sus clientes. En el ámbito logístico, empresas como SEUR ya han integrado la electrificación como una decisión estratégica. Laura Pérez Casquero, responsable de Distribución de la firma, destacó su compromiso de alcanzar emisiones netas cero en 2030, asumiendo los retos operativos de carga y cambio de hábitos como una inversión necesaria para liderar el sector con hechos. Pese al optimismo general, la jornada también puso de relieve las barreras actuales. Cristóbal Herrera, presidente de BALEVAL, señaló que en el sector del alquiler turístico aún existe reticencia debido a la incertidumbre sobre la infraestructura de recarga en los destinos. Asimismo, Raquel Paule, directora de la Fundación Renovables, lamentó la existencia de «ruido y desinformación» que frena una adopción más rápida de la tecnología, asegurando que España tiene la capacidad y el conocimiento para liderar el sector en Europa si existe la voluntad política adecuada. La conclusión de la jornada fue unánime, al considerar los participantes en el encuentro que el vehículo eléctrico no es solo una herramienta contra el cambio climático, sino un motor de inversión en I+D+i y una garantía de eficiencia que ofrece un valor añadido superior tanto para el bolsillo del ciudadano como para la economía nacional.