El sindicato Comisións Obreiras (CC.OO.) ha convocado una concentración para este viernes, 13 de febrero, ante la sede de la Demarcación de Carreteras del Estado en Lugo. La protesta tiene lugar “15 días después” del accidente que le costó la vida a dos operarios de mantenimiento en la Autovía del Cantábrico (A-8), a la altura de Pígara (Guitiriz), para reclamar “medidas urgentes” que reduzcan los riesgos asociados a su trabajo. El siniestro ocurrió hace dos semanas, cuando un camión grúa colisionó con la furgoneta de mantenimiento que se encontraba estacionada en la vía. A consecuencia del impacto, dos operarios fallecieron arrollados y otros dos compañeros resultaron heridos de gravedad. El Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Lugo ha abierto una investigación para esclarecer las causas exactas del accidente. Desde CC.OO. recuerdan que “el personal de conservación y mantenimiento desempeña un trabajo esencial y de alto riesgo, muchas veces expuesto a la circulación de vehículos a velocidades incompatibles con la presencia de operarios en la calzada”. Además, señalan que a menudo trabajan "en condiciones meteorológicas adversas que no siempre quedan reflejadas en las alertas oficiales". Entre las medidas que el sindicato considera “urgentes” se encuentran un “análisis real de los riesgos” por meteorología adversa, la implementación de “cortes totales” de las vías durante las operaciones de bacheado y un mayor “control de la velocidad” en los tramos en obras. CC.OO. ya ha solicitado “una reunión” con los responsables de la Demarcación de Carreteras de Galicia para presentarles una batería de propuestas. Este trágico suceso se enmarca en un contexto especialmente preocupante para la seguridad vial en la provincia de Lugo. El mes de enero de 2026 ha sido fatídico, cerrándose con un balance de ocho muertos en accidentes de tráfico en las carreteras lucenses. Las cifras se suman a las de un 2025 que ya fue un año negro. Lugo fue la provincia española donde más crecieron porcentualmente los accidentes mortales, alcanzando un total de 26 muertos en accidente, lo que supone diez más que el año anterior. Finalmente, el sindicato ha subrayado que la concentración del viernes no solo busca reivindicar mejoras laborales en materia de seguridad, sino que es también “un acto de recuerdo, respeto y solidaridad con los compañeros fallecidos y con sus familias”. Con este gesto, se pretende ofrecer un “reconocimiento a una profesión poco valorada e imprescindible para la sociedad”.