El ministerio de Yolanda Díaz ha encargado un informe que propone que los trabajadores, y en la práctica los sindicatos, asuman un papel protagonista en la gestión y propiedad de las empresas. Así lo ha desvelado el analista económico Marc Vidal en el programa 'Herrera en COPE', donde ha alertado de las consecuencias de esta iniciativa. La propuesta, según ha detallado Vidal, contempla reservar un tercio o, incluso, la mitad de los asientos del consejo de administración para representantes laborales. En un caso práctico como el de Telefónica, esta medida convertiría a los empleados en el principal accionista, superando incluso la participación de la SEPI. El analista ha señalado que, aunque los trabajadores ya cuentan con mecanismos de representación como los comités de empresa, el informe gubernamental busca ampliar su poder a la gestión estratégica de las compañías por el 'bien de las empresas'. Marc Vidal enmarca esta propuesta en el contexto político actual, con Sumar 'en caída libre'. Considera que este tipo de iniciativas "las diseñan más para capturar titulares y movilizar al electorado más ideológico que para convertirse en legislación efectiva". Vidal ha añadido que, en su opinión, 'mejor que sea así'. Para advertir de los riesgos, Vidal ha recordado un experimento similar en España: la 'democratización' de los órganos de gobierno de las cajas de ahorro. En aquel entonces, políticos y sindicatos llegaron a ocupar el 70% de los asientos en sus consejos de administración. El resultado, según el analista, fue catastrófico. "El resultado fue gestión clientelar, proyectos ruinosos como el aeropuerto de Ciudad Real, prejubilaciones millonarias y, finalmente, un rescate financiero de más de 60.000 millones de euros que pagamos todos", ha sentenciado. Este modelo de gestión llevó a la práctica desaparición del sector: de las 45 cajas que existían en 2008, hoy 'apenas quedan 2', un hecho que Vidal ha calificado irónicamente como 'todo un éxito'. La cuestión, concluye, no es si los trabajadores merecen voz, sino si es buena idea que los 'liberados sindicales pasen a decidir sobre la estrategia de una compañía que va bien'.