La Asociación de Veciños Centro de Lugo le exige al Concello una gestión "efectiva y urgente" de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). "Tras tres años de molestias por las obras de peatonalización y de colaboración constante" con el consistorio, los residentes reclaman ahora una solución definitiva a los graves problemas que presenta el pavimento de las zonas recientemente peatonalizadas, así como un mayor control de los ruidos y la calidad del aire en la propia ZBE. La asociación recuerda que ha advertido al Concello de manera reiterada durante estos últimos años de que el nuevo pavimento podría deteriorarse, pero su preocupación no fue tenida en cuenta por los técnicos municipales a la hora de proyectar y controlar la ejecución de la obra. Ahora, las losas instaladas se parten o se levantan con el paso de los vehículos en las zonas compartidas y los vecinos sostienen que no se trata de "problemas puntuales", sino de una mala elección del tipo de pavimento. Una decisión, por cierto, que consideran "incomprensible" tras la experiencia negativa con el mismo material en la Rúa Quiroga Ballesteros. Este deterioro ha provocado que, después de tres años de obras, los vecinos sigan "sin poder dormir por el ruido al paso de los coches por el pavimento estropeado". Por ello, exigen que se depuren responsabilidades y se aplique una solución "urgente, adecuada y permanente". Fruto de su labor de seguimiento, los vecinos han descubierto que, en contra de lo prometido por el Concello, no se va a reponer el pavimento de las calles San Marcos y Quiroga Ballesteros en su totalidad. Según la licitación, la actuación se limitará a poner parches, ya que "se van a reponer solo las baldosas dañadas y por otras semejantes, con lo que el problema persistirá". Además, critican que el gobierno local no aclare por qué no se actúa en la Rúa Nova, cuyo pavimento se encuentra "totalmente estropeado". La indignación vecinal ha aumentado al conocer que en toda la Zona de Bajas Emisiones solo está previsto instalar un sensor de control de la calidad del aire y de contaminación acústica. La asociación ya ha presentado su "más enérgica protesta" y ha reclamado formalmente que se aumente la cantidad de dispositivos. Consideran que un único punto de medición es insuficiente para garantizar un seguimiento real de los niveles de polución. "Es necesario que se aumente la cantidad de sensores para un control efectivo, que es el objetivo básico de una ZBE", han subrayado desde el colectivo vecinal.