El avance de Vox en varias regiones españolas ha vuelto a situar en el foco mediático las grietas del tablero político actual. En Extremadura , ha duplicado su representación, pasando de 5 a 11 escaños y rozando el 17% del voto. En Aragón , el auge también ha sido notable, logrando el 18% del voto. Albert Rivera , exlíder de Ciudadanos, ha señalado el malestar social como motor este crecimiento del partido de Santiago Abascal y vaticina que esta dinámica podría consolidarse si no se articulan respuestas políticas claras. Desde su punto de vista, cuestiones como la inmigración , la vivienda o la ocupación están generando inquietud en barrios tradicionalmente vinculados a la izquierda, un espacio donde Vox ha logrado abrirse paso. «¿Qué está haciendo Vox? Básicamente, diagnosticar un problema . Tampoco nos ha propuesto una solución», afirmó Rivera en su última intervención 'en Espejo Público'. Para él, la clave no reside tanto en elaborar un programa detallado, sino en la capacidad de «acertar con el diagnóstico» y verbalizar preocupaciones que otros partidos, sostiene, han evitado abordar de frente. Rivera también valoró la polémica entre Felipe González y el PSOE, desde donde se han escuchado críticas a quien fue secretario general del partido de 1974 a 1997: « No me parece muy inteligente por parte de Patxi López decir que Felipe González no representa a los socialistas». En este sentido, el antiguo dirigente de Ciudadanos recordó la relevancia histórica del expresidente: «Felipe es patrimonio del liderazgo político de España y Europa». «Puedes estar de acuerdo o no, pero tiene 'autoritas' , cuando habla se le escucha», añadió. Por ello, calificó de «un 'craso' error» restarle legitimidad. Asimismo, opinó que la reacción socialista ha sido desproporcionada, pues «ni siquiera ha dicho que vaya a votar a otro partido, sólo ha dicho que no va a votar ». «Dice más, o algo peor de Patxi López que de Felipe González», sentenció.