Las intensas lluvias de los últimos días han retrasado temporalmente los trabajos del Nenúfar en Badajoz debido a la crecida del río. Pese a la interrupción forzosa, se ha garantizado que el plazo de 6 años para la finalización del proyecto no se verá afectado, ya que se encuentra contratado y planificado. La paralización de las obras responde a motivos de seguridad para los operarios. Se ha explicado que es imposible trabajar con la lámina del río tan alta, una situación imprevista que ha llegado a registrar caudales de más de 2400 metros cúbicos por segundo. "No es una situación normal, y no vamos a poner en riesgo la vida de las personas", se ha afirmado de manera contundente. A pesar de estos "imponderables", se ha querido enviar un mensaje de tranquilidad. Se asegura que, aunque ciertas actividades deban ralentizarse, esto "no genera ningún problema para que en los seis años se cumplan los requisitos". Esta garantía se extiende a otros trabajos afectados, como los del azul de la granilla, donde se prevé un "ligero retraso" que se considera normal dadas las circunstancias. La confianza en cumplir los plazos es total una vez que las condiciones meteorológicas mejoren y el caudal del río vuelva a la normalidad. "En 6 años, evidentemente, se cumplirán los plazos", se ha reiterado para disipar cualquier duda sobre la viabilidad del proyecto a largo plazo.