Un estudio liderado por la Universidad de Navarra revela que los niños con obesidad poseen una menor diversidad de bacterias en su microbiota en comparación con aquellos con un peso normal. El trabajo, publicado en la revista Clinical Nutrition, aporta luz sobre cómo los microorganismos que habitan en nuestro intestino pueden ser indicadores tempranos del riesgo de desarrollar obesidad en edades muy precoces.