El nuevo Aston Martin AMR26 fue el monoplaza que menos rodó ayer, en la primera jornada de test en Bahrein. Lance Stroll sólo pudo dar 36 vueltas después de que el equipo detectara una "anomalía en los datos del motor Honda". Caras largas en el box y un pésimo augurio para los de Silverstone, que ya llegaron muy apurados a los primeros ensayos de Barcelona.