Las intensas lluvias de los últimos días han puesto en jaque al embalse de la Fuensanta, en el término municipal de Yeste. Han caído alrededor de 800 litros en el valle de Tus, una cantidad de agua que la tierra ya no puede absorber. "La tierra no quiere más agua, la está tirando directamente al embalse", explica el alcalde de la localidad, Santiago Alarcón. Esta situación ha provocado que el pantano pase del 85% de su capacidad a una previsión del 100% en cuestión de horas, obligando a iniciar el desembalse para evitar que se desborde. El alcalde ha manifestado su preocupación por la seguridad de la infraestructura. Alarcón advierte de que la presa, a pesar de su mantenimiento, podría no soportar una subida tan brusca. "Ante una venida de estas no es llenar un vaso poquito a poco, si lo llenas de golpe y porrazo posiblemente reviente", asegura. Un temor que, según lamenta, ha expresado en anteriores ocasiones sin que se le prestara demasiada atención. Como solución, el primer edil había propuesto la creación de una lámina de agua permanente al inicio del embalse. Este proyecto, según defiende, tendría un doble beneficio: por un lado, impulsaría el turismo, del que depende el municipio, con la creación de embarcaderos y zonas de ocio; y por otro, "quitar una cantidad de peso al propio embalse de la Fuente Santa", reduciendo el riesgo de colapso ante avenidas de agua como la actual. Mientras tanto, las consecuencias de la crecida ya son visibles. A pesar de las alertas emitidas por el ayuntamiento para que la gente no se acerque, muchas personas han acudido a las inmediaciones del pantano para ver el espectáculo del agua. Además, Alarcón critica la falta de previsión, que avisaron con solo dos horas de antelación del aumento del caudal, afectando a ganaderos que no tuvieron tiempo de resguardar a sus animales. "Hemos visto alguna fotografía de una vaca nadando", lamenta. El municipio se encuentra ahora mismo desbordado. Con un presupuesto de 4 millones de euros para un territorio de 54.000 hectáreas y más de 500 metros de carreteras, es "totalmente inviable" llegar a todas partes. Se han producido numerosos desprendimientos de tierra y cortes de vías que amenazan con dejar aislados a los vecinos. La situación es crítica para los residentes, especialmente los de mayor edad. "Estamos haciendo milagros de fuerza para poder darle salida a todos nuestros vecinos", afirma el alcalde, quien concluye con una dura advertencia sobre el riesgo que corren: "Un vecino que se queda aislado, si necesita una ambulancia, pues eso significa con la edad que tienen, muerte segura".