Suele decirse en Colombia que la campaña presidencial comienza en la noche del 8 de marzo, después de los comicios parlamentarios y las primarias de los partidos políticos. Todo parece indicar que ese proceso se ha adelantado. El país comienza a moverse en dirección al 31 de mayo, la fecha de la primera vuelta. Por el momento, el senador Iván Cepeda, del oficialista Pacto Histórico, encabeza los sondeos. Sin embargo, el calor de las disputas, con su cuota de violencia, dan cuenta de que las preferencias pueden modificarse. Las novedades son permanentes, también los sobresaltos. Los colombianos se entretenían con los documentos que vinculan al expresidente conservador, Andrés Pastrana con el círculo de Jeffrey Epstein, cuando Gustavo Petro recuperó el centro de la escena con unas gafas oscuras que atribuyó a "la fiebre de Trump", una manera jocosa y desconcertante de comentar su visita a Washington donde se reunió con el magnate republicano que permitió reducir las tensiones bilaterales. Más allá de la humorada, Petro subió el voltaje de sus intervenciones al sostener en pocos días que habían intentado asesinarlo durante el viaje en un helicóptero que, dijo el presidente, se vio obligado a desviarse y sobrevolar el mar durante cuatro horas. Por el momento, el Gobierno de izquierdas no ha presentado pruebas al respecto.