Las fresas de Huelva se sobreponen a los temporales con una campaña solidaria por toda España

Febrero, uno de los meses que debería ser de los mejores para la campaña de los frutos rojos de Huelva, se ha complicado este año. Los agricultores afrontan los graves daños que los temporales han provocado en los campos y asumen que cerca de la mitad de la producción no se podrá comercializar debido al exceso de agua recibido. A pesar de la difícil situación, el sector ha puesto en marcha un año más su tradicional campaña promocional «Yo como fresas de Huelva», que en esta edición recorrerá 16 ciudades españolas. El punto de partida será Adamuz (Córdoba), una elección cargada de simbolismo y agradecimiento. La decisión responde a la petición de una de las afectadas en el accidente de tren de 2023, que quiso agradecer al pueblo su ayuda. "La mejor manera es dándole a Adamuz lo que nosotros mejor tenemos: nuestro trabajo, nuestro esfuerzo y nuestra dedicación, y eso lo representa la fresa de Huelva", explica Manuel Piedra, secretario de inmigración y empleo agrario de UPA. El reparto en Adamuz tendrá lugar el 25 de febrero y está destinado a "todo un pueblo, gente que ha ayudado, que se trasladó a la zona, que con sus propios medios ayudó". Piedra destaca que los habitantes de Adamuz, también agricultores, entenderán el gesto como un agradecimiento sincero de la gente del campo de Huelva. A lo largo de la campaña, que cubrirá unos 18.000 kilómetros por casi todas las comunidades autónomas, se estima que entre 20.000 y 25.000 personas recibirán una tarrina de fresas. La iniciativa ha generado en años anteriores largas colas en ciudades como Madrid. La campaña no está exenta de desafíos. Uno de los objetivos de Manuel Piedra para este año es volver a Barcelona, donde en la edición anterior el ayuntamiento impidió el reparto gratuito de fresas. "Mi objetivo que quiero cumplir es repartir fresas en la capital, en Barcelona", afirma, y añade que ya está en conversaciones con partidos políticos para que presionen al alcalde. Piedra critica que la negativa del año pasado se debió a que la iniciativa "rompía la estética de la ciudad", mientras que otras protestas sí han sido permitidas. Desde el sector se defiende que solo pretenden repartir un producto "sano, seguro y sostenible". Mientras los agricultores luchan por sacar adelante la campaña, también lidian con las consecuencias de los temporales, que han dejado estructuras caídas, plásticos levantados y fruta anegada. Una situación que, según Piedra, coincidió con unas declaraciones "muy desafortunadas" de Irene Montero sobre el sector, mientras los agricultores "se partían el pecho por levantar sus explotaciones". A los daños materiales se suma la falta de mano de obra. Unas 8.000 trabajadoras se encuentran bloqueadas en Marruecos desde hace más de un mes por problemas burocráticos y destrozos causados también por las lluvias. Su incorporación es clave, ya que parte de las cuadrillas actuales se dedican a reparar los daños en lugar de recolectar. Pese a todo, Manuel Piedra lanza un mensaje de tranquilidad. Asegura que con la mejora del tiempo ya se están arreglando las fincas y que la calidad de la fruta es "excepcional". "Podemos garantizar que las fresas de Huelva ahora mismo son sanas, seguras y sostenibles", concluye.