La comunidad alemana residente en las zonas rurales de Santanyí (Mallorca) ha sido objetivo de pintadas incívicas. Ante estos hechos, el Grupo Municipal de VOX, a través de su concejal y portavoz Jorge Pérez, ha emitido una condena "tajante, rotunda y sin matices", calificando lo sucedido como un ataque directo a los valores del pueblo. Para Jorge Pérez, los incidentes no tienen cabida en un municipio que siempre se ha caracterizado por el respeto. "Lo sucedido es absolutamente inaceptable y vergonzoso. Estos actos vandálicos son una agresión directa a la convivencia", ha afirmado el portavoz. Desde VOX subrayan que señalar o intimidar a personas por su origen es propio de "actitudes cobardes" y aseguran que no representan el sentir de los vecinos de Santanyí. "Aquí se viene a convivir, a trabajar y a respetar, no a sembrar miedo ni división", ha remarcado Pérez con contundencia. El portavoz ha querido romper una lanza a favor de los residentes germanos, recordándoles como una pieza clave en el tejido social, cultural y económico de Santanyí. Según la formación, "nadie merece sentirse amenazado por su nacionalidad" en un municipio que debe seguir siendo abierto y seguro. “La convivencia no se construye desde el insulto; quien ataca a una comunidad, ataca a todo el municipio”, insiste el concejal de VOX. Desde el grupo municipal se ha hecho un llamamiento a la unidad para evitar que estos episodios manchen el nombre de Santanyí o generen un "clima de tensión artificial". Finalmente, Pérez ha instado a la ciudadanía a colaborar con las autoridades y denunciar cualquier acto xenófobo o vandálico para garantizar la seguridad: "La pasividad también hace daño. Frente al vandalismo y el odio, firmeza. En Santanyí no hay espacio para el miedo".