Andalucía, y en especial la provincia de Huelva, está viviendo un momento clave en su desarrollo energético, con una apuesta decidida por la transición hacia una energía más limpia y circular. En el marco de los ‘EcoDiálogos’ de la mano de Magnon Green Energy, el secretario general de Energía de la Junta de Andalucía, Manuel Larrasa, ha destacado que el objetivo es aprovechar los recursos naturales de la comunidad, como el sol y el viento, para alcanzar la independencia energética y transformar la industria. La región andaluza cuenta con una ventaja competitiva fundamental frente a otros países europeos. "El mismo megavatio instalado en Huelva produce el doble de electricidad que el mismo megavatio en Alemania", explica Larrasa. Esto se debe a que Andalucía supera las 3.000 horas de sol anuales, lo que permite generar energía mucho más barata y atraer proyectos de industrialización sostenible. La estrategia de la Junta de Andalucía no consiste en generar energía para exportarla, sino en "importar industria". El objetivo es fomentar el consumo en proximidad para reducir costes, un modelo similar al que ya funciona en el polo químico de Huelva. Esta sinergia es clave para una industria electrointensiva que busca la máxima competitividad a través del autoconsumo. Para impulsar este desarrollo, se ha planificado una inversión de 215 millones de euros en Huelva, lo que representa el 22,4% del total previsto para Andalucía. Estos fondos se destinarán a la creación de nuevas infraestructuras, como tres nuevas subestaciones (Fresón, Parrales y Villarrasa) y la repotenciación de líneas de transporte. "Alrededor de Huelva ya hay una generación de casi 2 gigavatios, el equivalente a la central nuclear de Almaraz", subraya el secretario general. El hidrógeno verde es la base de los nuevos combustibles sostenibles, como el bioetanol o el biometanol, cuyo uso es exigido por la normativa europea para reducir las emisiones en el transporte y la industria. En este contexto, Huelva se posiciona como un actor principal dentro del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, el proyecto de este tipo "más importante de Europa", según Larrasa. Proyectos como la planta de biometanol de Magnon son un ejemplo de esta transformación. La Junta de Andalucía ha implementado decretos de simplificación para agilizar los permisos de los proyectos energéticos, siempre garantizando el respeto a la normativa medioambiental y la aceptación social. Gracias a esta medida, autorizaciones que antes tardaban "entre 6 y 7 años", como la línea Costa de la Luz-Puebla de Guzmán, se han aprobado en un año y medio. El objetivo es que todas las infraestructuras estén preparadas antes del 2030. El siguiente paso crucial será la resolución de los concursos de capacidad por parte del Ministerio, lo que dará visibilidad a los proyectos para comenzar sus inversiones. Una vez resuelto, se procederá a la ejecución de la planificación eléctrica con horizonte 2030, que permitirá conectar tanto los grandes proyectos industriales como los nuevos desarrollos residenciales necesarios para la población.