La Dirección General de Carreteras ha activado a primera hora de este jueves un dispositivo para evacuar a los clientes que se encontraban en el balneario de Panticosa. Estas personas permanecían aisladas desde que un alud cortó la carretera de acceso A-2606 el pasado lunes por la mañana. Se ha aprovechado una "ventana" de buen tiempo antes de la llegada de una nueva borrasca para despejar la vía y proceder al desalojo. El desalojo se realiza de manera ordenada mediante un convoy que encabeza una máquina quitanieves. Le siguen cuatro autobuses y una veintena de coches particulares que, según ha explicado el director general de carreteras en funciones, Miguel Ángel Arminio, descienden espaciados "entre 20 y 30 metros cada uno" y a una velocidad moderada para garantizar la seguridad. Arminio ha confirmado que, una vez finalice la evacuación, la carretera se cerrará de nuevo. La llegada de una nueva borrasca es inminente y se prevé que las nuevas nevadas y lluvias añadan peso a la nieve acumulada, aumentando el peligro. "Lo que hacen es que ponen peso a la nieve recién caída, y esa masa que coge peso sobre un sustrato que ya está consolidado, pues nos desliza cuando tenemos laderas muy inclinadas", ha detallado. La duración de los cortes es incierta y dependerá de los informes diarios que emiten los nivólogos. No obstante, el director general ha asegurado que las carreteras afectadas no volverán a abrir hasta, como mínimo, la próxima semana. "Lo que es seguro es que el fin de semana quedaría cortado", ha sentenciado, apuntando al lunes, martes o miércoles como posibles fechas para la reapertura. La situación del balneario no es un caso aislado. El mismo procedimiento de evacuación y cierre posterior se está aplicando en la carretera A-139, que da acceso a los Llanos del Hospital. Además, los dos pasos fronterizos con Francia, el de Portalet y el de Bielsa, también están cerrados por riesgo de aludes, aunque Bielsa podría abrir unas horas durante la tarde de este jueves para volver a cerrar el viernes. El temporal también ha provocado desprendimientos en otras vías. La carretera A-1218 permanece cortada porque, aunque se ha retirado el material, "hemos limpiado el desprendimiento, pero la ladera no está asegurada", ha explicado Arminio. Otro desprendimiento de "unos 40 metros" ha afectado a la calzada de la A-1227, cerca de Abiego, donde se está evaluando la situación. Para la limpieza de la nieve, que en el caso del alud de Panticosa arrastraba también "piedras, árboles y otros elementos", se ha utilizado maquinaria pesada. Según Arminio, se ha empleado "una pala cargadora de grandes dimensiones" que ha permitido verter el material por la ladera, agilizando los trabajos de despeje de la calzada, que han durado "escasamente un par de horas". El dispositivo de vialidad invernal se ha reforzado a raíz del alud y está integrado por unas 15 personas, entre maquinistas y operarios. El responsable de Carreteras ha aclarado que la avalancha en Panticosa se originó en la parte alta y, debido a la gran cantidad de nieve acumulada, sobrepasó la primera visera antialudes, que ya se encontraba "tan cargada que incluso por los bordes se nos ha metido la nieve".