La provincia de Soria mantiene la alerta por la crecida de sus cauces, una situación que ha obligado a activar el nivel 2 del plan de inundaciones de la Junta de Castilla y León. El subdelegado del Gobierno en Soria, Miguel Latorre, ha explicado que los puntos más conflictivos se localizan en la salida del embalse de la Cuerda del Pozo, que desagua cerca de 150 metros cúbicos por segundo, y en el aforador de Garray, que registra 190 metros cúbicos por segundo. A pesar de que la tendencia es a la estabilización, "la situación se mantiene más o menos estable con las precauciones que ya hemos indicado". Las consecuencias del desbordamiento ya se han notado en Garray, donde, según ha informado Latorre, ha sido necesaria la intervención de los bomberos del Ayuntamiento de Soria. En esta localidad, dos viviendas han resultado afectadas por la entrada de agua, aunque sus propietarios ya las habían desalojado la noche anterior. Los efectivos de bomberos tuvieron que rescatar a un animal que había quedado atrapado y, "afortunadamente", ha añadido el subdelegado, "no tenemos que lamentar ninguna otra situación en la que haya implicado ninguna persona". La crecida coincide con la tradicional celebración del Jueves Lardero, lo que ha llevado a las autoridades a lanzar un mensaje de prudencia, especialmente a los jóvenes. Latorre ha recordado que en la Junta Local de Seguridad se hizo un llamamiento claro a evitar las zonas cercanas a los ríos, ya que, según sus palabras, "no resultan nada adecuados para este tipo de concentraciones en el contexto actual". Al riesgo de inundación se suma un peligro añadido: el viento. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé para este jueves rachas de hasta 80 kilómetros por hora. Latorre ha advertido sobre la "posible caída de ramas o árboles", un riesgo que se incrementa porque los episodios de lluvia intensa han dejado los suelos muy encharcados y, por tanto, "la sujeción del arbolado muy debilitada". De cara a las próximas horas, la previsión de más lluvias y nieve, junto con un aumento de las temperaturas que acelerará el deshielo, obliga a mantener la vigilancia activa. El subdelegado insiste en "mantener toda la prudencia necesaria para evitar disgustos" y pide extremar el cuidado en todas las zonas ribereñas, incluyendo puntos como Soria capital, el paraje del Soto Playa, Burgo de Osma o Almazán.