Los agricultores de la Costa Noroeste recurren al 112 para achicar el agua que ahoga los cultivos, con pérdidas cuantiosas en los invernaderos

La situación en la costa noroeste de Cádiz es crítica. Los agricultores de Chipiona han tenido que recurrir al servicio de emergencias 112 como medida desesperada para solicitar bombas de achique que alivien las inundaciones. "No sabemos ya qué hacer, no sabemos a quién recurrir", ha explicado Luis Manuel Rivera, responsable de Flor Cortada de COAG Andalucía, reflejando la impotencia del sector. La superficie afectada no para de crecer y ya supera las 400 hectáreas. El problema se debe a la combinación del nivel freático, que se encuentra por encima del terreno, y los aproximadamente 600 litros de lluvia que han caído. Esto ha provocado que en algunos puntos el agua alcance "casi un metro de altura", mientras que en otros la media es de unos 20 centímetros sobre el terreno de cultivo, una lámina de agua suficiente para arruinarlo todo. Las consecuencias son devastadoras tanto para los cultivos actuales como para el futuro a corto plazo. Toda la producción de flor cortada y hortalizas en la zona inundada se da por perdida. Además, los agricultores no podrán acceder a sus terrenos para preparar las siguientes cosechas "hasta que pase un mes o dos", un plazo que podría alargarse si las lluvias persisten. Las pérdidas económicas son cuantiosas. Según los datos que está recopilando la asociación de agricultores, la estimación inicial ya ascendía a más de 8 millones de euros hace varios días, una cifra que se superará ampliamente. Cultivos como el calabacín, que tenían un buen precio, se están perdiendo por la aparición de enfermedades ligadas a la humedad. "Esto es es una ruina, me da da apuro hasta decirlo", ha lamentado Rivera. Mientras que algunos agricultores situados fuera de la zona inundable han podido salvar parte de su producción de flor, para los afectados la situación es desoladora. Muchos de ellos, según Rivera, "no quieren ni llegar a los campos" ante la magnitud del desastre que afrontan.