La plaza de Juan de Mariana se convertirá en un pequeño pulmón verde en el Casco Histórico de Toledo

La plaza Padre Juan de Mariana, uno de los rincones con vistas más privilegiadas a la torre de la Catedral, afronta la recta final de su transformación. El Ayuntamiento de Toledo retomará la próxima semana las obras de rehabilitación, paralizadas desde diciembre, con el objetivo de inaugurar este renovado espacio en mayo de 2026. La actuación, financiada íntegramente con fondos municipales, cuenta con un presupuesto de 82.000 euros. Situada frente a la fachada de la iglesia de San Ildefonso, más conocida como Los Jesuitas, y muy próxima a la Provisoría —donde destaca un plátano de más de 70 años—, la plaza, anteriormente llamada de San Juan Bautista, fue dedicada en el siglo XX al talaverano Padre Juan de Mariana, fallecido en Toledo en 1624. Se trata de uno de los enclaves más especiales del Casco Histórico, que ahora ganará en accesibilidad, vegetación y calidad urbana. El concejal de Promoción Económica y Empleo, Juan Marín, ha presentado este jueves el proyecto, acompañado por el arquitecto Benjamín Juan Santágueda y técnicos municipales. Marín ha recordado que la rehabilitación comenzó en otoño de 2025 dentro del primer Programa de Capacitación Juvenil impulsado por su concejalía, pero los trabajos tuvieron que suspenderse al concluir el programa en diciembre. «La semana próxima, si el tiempo lo permite, se reanudarán las obras para concluir esta remodelación», ha señalado. La intervención se centrará en la eliminación de barreras arquitectónicas, abriendo la plaza hacia la iglesia de Los Jesuitas y suprimiendo los desniveles que obligaban a subir peldaños elevados. «Ahora se entrará directamente; aunque la plaza tendrá dos ámbitos diferenciados, quedará integrada, no como antes, que era un recinto cerrado y vallado», ha explicado el arquitecto. El proyecto contempla la plantación de seis nuevos árboles —olmos de Japón, de hoja caduca para permitir la entrada del sol en invierno—, así como cuatro parterres de arrayán (mirto). Además, se incorporará un ciprés para ocultar el poste de iluminación junto a la iglesia. Se mantendrá parte del terrizo, combinado con una zona pavimentada con adoquines recuperados, de distintas tonalidades, y con soleras permeables que permitirán filtrar el agua al subsuelo. «Según los ensayos realizados, toda el agua se transmite al terreno, favoreciendo la sostenibilidad», ha destacado Santágueda. La actuación también incluye la mejora de la iluminación, la instalación de nuevos bancos de madera —manteniendo el banco corrido en la zona que da al callejón de Orates— y la supresión del pretil lateral para generar un espacio más abierto hacia vecinos y paseantes. La terraza de la cafetería conservará sus dimensiones actuales, aunque será acondicionada. En la parte posterior se habilitará una nueva zona de juegos infantiles con elementos más modernos, sustituyendo los anteriores, que se encontraban deteriorados. Todo ello contribuirá a convertir la plaza en un espacio más amable, accesible y verde en pleno corazón histórico. El proyecto forma parte de una estrategia municipal que une regeneración urbana y formación. El Programa de Capacitación Juvenil, dotado con más de 152.000 euros, permitió formar a 12 jóvenes en competencias técnicas de edificación y obra civil, tras quedar Toledo fuera de los antiguos fondos Recual de la Junta. Los alumnos ya participaron en la remodelación de la plaza de San Cristóbal y en el inicio de las obras en Juan de Mariana. El concejal ha anunciado que en 2026 habrá una segunda edición del programa. Con esta intervención, el Ayuntamiento persigue no solo embellecer uno de los enclaves más emblemáticos del Casco, sino también dotarlo de mayor masa vegetal y funcionalidad, consolidándolo como un pequeño pulmón verde desde el que contemplar, entre sombras y adoquines reciclados, la silueta inconfundible de la Catedral.