Secundino García Casal, alcalde de San Sadurniño: "Nos hipotecan con servicios que no podemos financiar"

Prestar servicios de calidad para que la gente que nace y vive en el rural pueda quedarse, y para que la que tuvo que emigrar pueda volver. Esta es la principal prioridad para ayuntamientos como el de San Sadurniño, según su alcalde, el nacionalista Secundino García Casal, en el cargo desde 2007. El regidor lamenta la grave despoblación sufrida en las últimas décadas, pasando de 7.000 habitantes en 1959 a los 2.800 actuales, y reivindica la necesidad de tener las condiciones idóneas para revertir esta situación en un municipio situado a apenas 20 kilómetros de Ferrol. El principal problema, según García Casal, es la financiación. El alcalde critica que la ley de haciendas locales, de ámbito estatal, no recoge las singularidades de los concellos gallegos, como la dispersión poblacional. "Recoger la basura en un concello de Castilla con uno o dos núcleos de población es muchísimo más barato que hacerlo en uno como el nuestro, de 100 kilómetros cuadrados y casi 200 entidades de población", explica. A esto se suman costes que otros territorios no tienen, como el desbroce de caminos, que a San Sadurniño le cuesta 150.000 euros anuales. Uno de los servicios que más tensión financiera provoca es el de Axuda no Fogar (SAF). Desde la aprobación de la Ley de Dependencia, pasó de ser un servicio de libre concurrencia a un derecho subjetivo de la ciudadanía. El problema es que el coste real, que un estudio de la Fegamp cifra en una media de 24 euros por hora, es muy superior a lo que aporta la Xunta. "La Xunta transfería a los concellos 12 euros por hora efectiva prestada", señala el alcalde. Aunque un nuevo acuerdo eleva la cifra, seguirá sin cubrir el coste total. "Estamos asfixiando a los concellos. Cuantos más horas prestas, más déficit generas". Esta situación se extiende a otros servicios básicos. En materia de sanidad, García Casal denuncia un deterioro paulatino que atribuye a una estrategia del gobierno gallego de "detraer recursos de la sanidad pública para derivarlos a la sanidad privada". Esto, asegura, provoca consecuencias como las listas de espera en atención primaria, la no cobertura de bajas médicas o los recortes en pediatría. "Lo que pretenden es que nos acostumbremos a este deterioro, y no podemos hacerlo. Los derechos que tanto cuesta conseguir hay que defenderlos", subraya. El transporte público es otro de los frentes abiertos. El alcalde califica la situación del transporte regular de viajeros por carretera como prácticamente inoperante, una situación agravada por la actual huelga en el sector. A ello se suma el "funcionamiento pésimo" de un servicio que considera esencial para la comarca, como es el ferrocarril de vía estrecha. A un año de las próximas elecciones municipales, el reto del gobierno local es "acabar los compromisos del programa electoral de 2023". Entre los proyectos en marcha, Secundino García destaca la modernización integral del alumbrado público y nuevas obras de puesta en valor del castillo de Naraío, uno de los principales monumentos del municipio. El objetivo, concluye, es llegar a cumplir "casi el cien por cien de lo prometido a la ciudadanía".