"Para ahorrar en calefacción hay que mejorar el aislamiento. Puedes hacerlo tú mismo con cinta de caucho que cuesta 5 euros en los marcos de puertas y ventanas"

En pleno mes de febrero, con temperaturas invernales y la cuesta de enero a nuestras espaldas, en muchos hogares españoles continua la preocupación por reducir, lo máximo posible, la factura de la calefacción. Este problema se agrava en un país donde la pobreza energética afecta a más de ocho millones de personas, lo que supone más del 17% de los hogares españoles, según datos de Eurostat. En 'La Tarde' de COPE, Pilar García Muñiz ha conversado con el ingeniero industrial y experto en energía Jorge Morales de Labra, quien ha desgranado las claves fundamentales para optimizar el consumo y reducir el gasto durante los meses más fríos. Para el experto, una de las claves principales y a menudo subestimada es mejorar el aislamiento de la casa. Morales de Labra ha insistido en que no siempre son necesarias grandes obras y que gestos tan sencillos como colocar un burlete o una cinta de caucho en puertas y ventanas, una inversión de apenas "cuatro o cinco euros", "ahorra muchísimo" y mejora notablemente el confort. Si una vivienda "está razonablemente bien aislada", ha explicado, "no necesitará más de media hora para entrar en calor". Ante la duda de un oyente sobre si es mejor apagar por completo la calefacción al salir de casa o mantenerla a una temperatura baja, la respuesta del experto ha sido categórica. "Aunque salgas 5 minutos de casa, es mejor apagar el radiador", ha sentenciado Morales de Labra. Ha subrayado que se trata de una certeza demostrada matemáticamente que ha generado más de un millón de visualizaciones en redes: "económicamente merece la pena pagarlo siempre", sin importar el tipo de casa o de radiador. El único inconveniente, ha admitido, es que la casa estará fría al volver. El tiempo necesario para recuperar una temperatura de confort dependerá de la 'inercia térmica' de la vivienda y de su aislamiento. Por ello, ha recomendado el uso de válvulas termostáticas digitales y telecontrolables que permiten programar el encendido media hora o una hora antes de llegar, evitando así "gastar energía de forma absurda" durante todo el día. Otra de las recomendaciones básicas de Morales es ajustar el termostato a "21 grados", una temperatura que considera "suficiente" para la mayoría de los casos. Ha recordado que "por cada grado que se baje", se consigue un ahorro medio del "7% en la factura de la calefacción". Por tanto, mantener temperaturas de 25 o 26 grados es "una barbaridad" que puede incrementar la factura "un 30% fácilmente", ha advertido. El experto también ha alertado sobre una costumbre muy extendida y perjudicial para la eficiencia energética: secar la ropa sobre los radiadores. "Eso es lo peor del mundo mundial", ha afirmado, ya que bloquea la correcta difusión del calor, echando por tierra toda la tecnología del radiador. Como alternativa, ha sugerido colocar la ropa en una silla frente al aparato o usar perchas específicas que se adosan a él sin taparlo por completo. Además, ha recordado la importancia de purgar los radiadores una vez al año, preferiblemente antes de que empiece la temporada de frío para evitar quemaduras con el agua caliente. También ha validado la utilidad de los paneles reflectantes que se colocan detrás de los radiadores para que el calor se dirija hacia la estancia y no se pierda por la pared, aunque ha reconocido que "suelen ser bastante feas" por su aspecto similar al papel de aluminio.