Este sábado se repite el primer examen de la oposición para el Cuerpo Técnico de Administración General de La Rioja, una prueba a la que se presentan 539 aspirantes después de que la convocatoria original fuera anulada. Sin embargo, a la tensión propia de la prueba se suma ahora una nueva incertidumbre: un recurso contencioso-administrativo interpuesto por una persona pide que no se repita el examen, lo que podría invalidar todo el proceso. La prueba anterior, celebrada el 11 de octubre del pasado año, fue anulada después de que ninguno de los aspirantes lograra superarla. El motivo fue una combinación de falta de tiempo y una dificultad desproporcionada, con 75 preguntas a contestar en solo 45 minutos y enunciados que llegaban a ocupar una página entera. La propia Dirección General de Función Pública emitió una resolución admitiendo que el examen no era acorde a los criterios de proporcionalidad y decidió su repetición. Carlos, uno de los opositores afectados, ha relatado la incredulidad e impotencia que sintió al recibir un examen de 14 hojas a doble cara, es decir, 28 páginas. Durante los últimos cinco meses, su preparación ha consistido en repasar y realizar simulacros, con la esperanza de que esta vez la prueba sea justa. “Deseando ya que pase el sábado para descansar un poco”, confiesa, aunque la esperanza se mezcla con la preocupación. La principal preocupación ahora es el recurso interpuesto para que no se repita la prueba. Si la justicia admitiera dicho recurso y anulara la repetición una vez celebrado el examen, el proceso se vería gravemente afectado. Tal y como explica Carlos, “si hiciera el examen y luego, por lo que sea, se anula el procedimiento, pues la gente que se ha examinado y todo, te tienes que retrotraer a las actuaciones al inicio”. Desde el sindicato CSIF La Rioja, Catalina Calzada ha explicado que, de momento, el proceso sigue adelante porque la administración no se ha pronunciado sobre el recurso. Según Calzada, el riesgo de retroceso existe si la administración se pronuncia mientras el proceso está abierto. Sin embargo, aclara que si la respuesta llega después de que se publique el listado de aprobados, “ahí no habría ningún problema”. El sindicato CSIF, que en su día exigió la anulación del examen, ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad. “Esperamos que esta vez sea un examen que siga la proporcionalidad que debe seguir, y que sea asequible en tiempo y en lectura”, ha afirmado Calzada, reflejando el sentir de los candidatos que han invertido tiempo y dinero en su preparación. Además, CSIF ha advertido de que no se trata de un caso aislado. El sindicato ha alertado de que otras convocatorias, como las de subinspector sanitario o logopeda, también han quedado desiertas recientemente. Esta situación ha hecho saltar las alarmas sobre los criterios de los tribunales examinadores, y el sindicato estará pendiente de otros procesos selectivos, como el de cocinero, que se celebra también este sábado.