La constelación de satélites de Elon Musk se ha convertido en una pieza clave en los conflictos modernos y eso la ha puesto en el radar de las potencias militares. Un nuevo sistema chino de microondas de alta potencia promete inutilizar satélites en órbita baja sin explosiones ni restos visibles. El espacio vuelve a perfilarse como un campo de batalla silencioso.