«¿Por qué han cancelado el entrenamiento de mi hijo y el de su primo no?». Esta pregunta y otras similares se están formulando este jueves muchas familias, que a lo largo de la mañana han recibido este tipo de comunicaciones. También se las han planetado aquellos que han visto como personas de su entorno las recibían y ellos no. «¿Por qué mi hija tiene entrenamiento y la de mi compañera de trabajo no?».