Una gran tortuga cruzó continentes cuando el planeta ardía. Un fósil adelanta las migraciones animales al momento más cálido del Cretácico

Fragmentos de caparazón encontrados en Montana han permitido reconstruir un episodio inesperado de la historia natural. El fósil sitúa a una tortuga de origen asiático en Norteamérica mucho antes de lo previsto y sugiere que el calor extremo del Cretácico abrió rutas hoy impensables.