El PP ha condenado los hechos protagonizados por tres jóvenes de la localidad valenciana de Chella que quemaron una pequeña bandera de España durante las fiestas patronales. Una de ellas es la hija del alcalde del municipio, de alrededor de 2.500 habitantes, el socialista José Enrique Talón. Tanto Talón como su hija han pedido disculpas por lo ocurrido y la joven ha mostrado su arrepentimiento. «Los símbolos nacionales deben ser respetados, son la identidad del pueblo y no se debe permitir que sean ultrajados ni objeto de burla y maltrato», ha defendido la portavoz popular en Chella, Esther Martínez. Un particular ha denunciado ante la Policía Nacional los hechos, grabados en vídeo y difundidos en redes sociales. Se remontan a la noche del 7 de febrero, durante el tradicional baile de disfraces. En un ambiente festivo, las tres chicas, disfrazadas de monja, prenden fuego al emblema mientras cantan el Himno Regional. La denuncia les atribuye un presunto delito de ultraje a la bandera , castigado en el Código Penal con una multa de siete a doce meses. Martínez también ha condenado las amenazas personales que está recibiendo la hija del alcalde: «Cada acto, con sus consecuencias, debe ser juzgado donde corresponda, no en redes sociales».