El Kanka: "Estamos polarizados y crispados, necesitamos más calma"

Nadie es profeta en su tierra. Nadie, menos quien es capaz de hacer casi una semana de conciertos en su casa. Nadie, menos a quien los fieles de su locura siguen saludando por la calle como a un colega y no como a un cantante que acaba de sacar su séptimo disco. El Kanka es un himno en Málaga. Él lo sabe; aunque prefiere definirse como un panda. Quizá tenga razón. Quizá sea un animal de la música que va a subirse seis veces al escenario del Teatro Cervantes para no dejar ni un solo corazón -o rincón- de la sala sin llenar con su calma.