Vivir o morir por una gota de sangre: "Si nos despertábamos y nuestra hija no estaba muerta había merecido la pena"
Noa murió a los 4 años por una enfermedad rara que no le detectaron en el nacimiento. Sus padres Roberto y Rebeca piden que en los cribados neonatales se incluyan patologías como las de su hija, que diagnosticadas a tiempo tienen buen pronóstico.