La entrada a Lorca por la carretera de Caravaca ya ha vuelto a su estado natural. Y lo hacía gracias a una excavadora de grandes dimensiones que, en la tarde de este miércoles, procedía a retirar el vertido de orujo, alperujo y alpechín (lo que sobra tras la elaboración del aceite de oliva) que desde hace días se acumulaba en la diputación de Río, a escasos metros de la vía.