Las cajas no son de mudanza, se las han dejado en la ferretería del barrio. Francisco y Celeste las han ido recogiendo estos días para guardar una vida entera: ropa de los niños, papeles, medicinas, recuerdos... En el salón del piso en La Florida, la escena tiene algo de despedida anticipada. “Nos ha llegado la Carta para desahuciarnos el miércoles 18 de febrero”, dice ella, sin terminar de encajar todavía lo que sucede en esta casa donde viven siete personas.