La derrota del Athletic Club en la ida de semifinales de la Copa del Rey frente a la Real Sociedad ha generado un profundo debate sobre el estado actual del equipo. Para el exjugador rojiblanco Isma Urtubi, el resultado no es una sorpresa, sino la confirmación de una tendencia preocupante. Durante su intervención en la Tertulia Rojiblanca en Beher Bilbao, Urtubi ha afirmado que el rendimiento del equipo está lejos de ser un hecho aislado, "sino que es lo que estoy apreciando desde hace muchísimo tiempo". Según su análisis, el conjunto dirigido por Ernesto Valverde ha perdido la firmeza que lo caracterizaba. "No hay un equipo sólido como veíamos el año pasado, sino que tiene muchos problemas en todos los sentidos", ha sentenciado. En contraposición, ha destacado la notable evolución del rival: "Sí me sorprendió la Real, con una mejoría tremenda de fútbol, remates y ocasiones". A pesar del panorama, Urtubi se aferra al marcador final como única noticia positiva, ya que mantiene con vida al equipo. "Lo mejor de ahí es el resultado, con lo cual hay que agarrarnos a que el Athletic sea capaz de ganar en Anoeta 0-1, por lo menos, en los 90 minutos, y vayamos a una bola extra". Uno de los puntos más controvertidos de la eliminatoria ha sido la decisión de mantener la rotación en la portería, dando la titularidad a Álex Padilla. Urtubi se ha mostrado tajante al respecto, confesando que, en su opinión, no era el movimiento adecuado para un partido de tal calibre. "Tengo que ser sincero, pienso que no había que haber cambiado a Unai Simón", ha admitido. Aunque reconoce la valía del guardameta suplente, considera que la presión de una semifinal es un riesgo innecesario para un jugador sin ritmo de competición en LaLiga. Para el exfutbolista, la gestión de la portería en los momentos clave es innegociable, un principio que, a su juicio, aplican los grandes equipos. "Es una responsabilidad también de cara a lo que es el equipo y lo que es el club", ha señalado sobre la exposición de un portero que "prácticamente no ha participado en toda la competición liguera". Urtubi ha reforzado su argumento apelando a la costumbre de los equipos campeones. En los grandes equipos, juegan siempre los mismos el trofeo de Liga, el de Copa y todo lo que venga", ha remarcado. Respeta la decisión técnica, pero no la comparte, insistiendo en que su elección habría sido otra: "Mi opinión personal es que yo hubiese mantenido al portero titular de LaLiga". Pese a la decepción, Isma Urtubi cree que la eliminatoria "no está resuelta" gracias al tiempo que resta hasta el partido de vuelta. "Si fuese la semana que viene, no daría un duro por el partido", ha comentado, pero el margen de tres semanas abre una ventana al optimismo. Considera que el 0-1 fue "una suerte", ya que la superioridad de la Real Sociedad podría haber dejado un marcador de 0-3 o 0-4. "Estamos vivos", ha proclamado, recordando la naturaleza impredecible del Athletic: "Es un equipo que no tiene nada que ver un partido con otro, y nos lo ha demostrado". Sin embargo, el foco de Urtubi se desvía con urgencia hacia el campeonato doméstico. La Copa pasa a un segundo plano ante la delicada situación en la competición regular. "Yo ahora mismo estoy pensando más en los domingos que en el partido de Copa", ha confesado. Para el exleón, los próximos encuentros ligueros no son importantes, sino vitales, ya que marcarán el devenir anímico y deportivo del club antes de visitar Anoeta. Un tropiezo podría ser fatal. "Como tengas un traspiés, puedes llegar a la Copa casi en puestos de descenso. Imagínate qué papeleta". Con esa perspectiva, el próximo compromiso liguero contra el Real Oviedo en el Carlos Tartiere adquiere una dimensión de final anticipada. Isma Urtubi lo ha resumido en una frase que resuena como una advertencia y una hoja de ruta para el equipo: es en el Carlos Tartiere donde el Athletic se juega verdaderamente su futuro inmediato, mucho más que en la propia semifinal copera. La prioridad es clara, y el margen de error, inexistente.