El malestar es palpable entre los trabajadores de Stellantis Vigo. Día sí y día también reciben en sus móviles las alertas de sus jefes de taller o de los sindicatos con el mismo mensaje: «Alteraciones en la actividad». Son las suspensiones de turnos de trabajo, para alguno de las dos líneas, que se vienen sucediendo desde finales de enero debido a los problemas logísticos derivados de los temporales. La factoría no recibe las piezas necesarias que llegan desde Marruecos y la situación se ha enquistado, con un total de 14 turnos cancelados. Tanto, que algunos de los proveedores del área afectados están recurriendo a los aviones para que sus piezas lleguen a tiempo para intentar evitar más paros en Balaídos.