Aurelio Rojas, cardiólogo: «El fiambre de pavo en muchos casos es un ultraprocesado. No es tan saludable como lo pintan en las dietas»

«¿Sabes por qué el 'fiambre de pavo' que comes todos los días te está jodiendo más de lo que crees? Yo lo comía a diario en mis desayunos 'sanos' pensando que era proteína limpia… hasta que empecé a leer etiquetas de verdad y a mirar estudios serios». El especialista en salud cardiovascular y divulgador digital Aurelio Rojas , ha querido responder en una de sus últimas publicaciones en las plataformas digitales a varias preguntas de lo más comunes sobre este popular embutido que muchos usan como un clásico desayuno 'fit' , y que no siempre es tan saludable como se suele creer. Y es que a simple vista, el jamón o fiambre de pavo parece una opción ideal: rico en proteínas, bajo en grasa y calorías, con menos colesterol que el jamón serrano o el de York. Según el influencer de la salud, también aporta vitaminas del grupo B y minerales como zinc, selenio y fósforo, elementos valiosos para mantener la energía y la salud muscular. Por eso, subraya, puede ser beneficioso para deportistas o personas con anemia leve, gracias a su contenido en proteínas de calidad y hierro. No obstante, detrás de esta imagen de saludable se esconden matices importantes. El cardiólogo advierte que la mayoría de los fiambres de pavo son altos en sodio, incluso aquellos que se presentan como bajos en sal. Este exceso de sal, señala, puede elevar la tensión arterial y perjudicar la salud cardiovascular a largo plazo. El especialista también recuerda que el jamón de pavo industrial suele incluir aditivos como nitrito de sodio, nitratos, almidones, carragenina o azúcares añadidos. Todos ellos contribuyen a mejorar su textura y conservación, pero hacen que el producto se clasifique como carne procesada , incluida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el grupo 1 de alimentos carcinógenos, por su relación con un mayor riesgo de cáncer colorrectal cuando se consume a diario . «En muchos casos, el fiambre de pavo es un ultraprocesado disfrazado de saludable», afirma Rojas, que ahonda en que este alimento puede aún así formar parte de una alimentación equilibrada siempre que lo consumamos «ocasionalmente y mirando bien la etiqueta». Su recomendación es clara: «Revisa siempre los ingredientes, que tenga más del 90% de carne y que no contenga nunca aditivos artificiales . Ese tipo de pavo sí puede comerse a diario». Para quienes no disponen de tiempo para preparar pavo natural en casa, Rojas aconseja limitar el consumo de los procesados «a una o dos veces por semana» y alternar con otras fuentes de proteína más saludables como huevo, avena o queso cottage. «Un pequeño cambio así puede marcar una gran diferencia para tu salud y tu corazón», concluye el especialista andaluz.