En plena aceleración de su estrategia de electrificación, Toyota avanza hacia una nueva fase en la que el vehículo eléctrico deja de ser una propuesta limitada a segmentos concretos para convertirse en una pieza central de su oferta global. La compañía va a ampliar su gama electrificada y consolidar su presencia en los segmentos de mayor volumen combinando electrificación, capacidad familiar y tecnología energética avanzada.